Cómo migrar tu web sin perder el posicionamiento SEO
Guía para migrar tu web a un diseño o dominio nuevo sin perder las posiciones en Google: redirecciones, qué medir antes y después, y errores comunes.
Germán Hernández
· 7 min de lectura
Migrar tu web sin perder el SEO significa conservar las URLs que ya posicionan o, si cambian, redirigirlas con redirecciones 301 una a una, mantener el mismo contenido e información estructurada, y avisar a Google del cambio desde Search Console. Hecho así, una migración no toca el posicionamiento. Hecho a prisa, puede borrar meses o años de trabajo en pocos días.
Qué es exactamente una "migración" de web
Se llama migración a cualquier cambio que afecta a cómo Google ve tu web: cambiar de dominio, pasar de un gestor de contenidos a otro, rediseñar la estructura de páginas, mover la web a otro alojamiento o pasar de HTTP a HTTPS. No es lo mismo que un simple cambio de diseño visual manteniendo las mismas URLs: ahí el riesgo es mucho menor. El riesgo serio aparece cuando cambian las direcciones de las páginas, porque cada URL que desaparece sin redirección se lleva con ella el posicionamiento que había ganado con el tiempo.
Antes de tocar nada: audita lo que tienes
No puedes proteger lo que no has medido. Antes de empezar cualquier migración, reúne esta información de la web actual:
- Lista completa de URLs indexadas. Se obtiene del sitemap actual o de Google Search Console, en el informe de cobertura.
- Las páginas que más tráfico reciben. Desde Google Analytics o Search Console, ordenadas por visitas o clics de los últimos meses.
- Las palabras clave por las que ya apareces. El informe de rendimiento de Search Console te dice qué búsquedas traen visitas a cada página.
- Los enlaces externos que apuntan a tu web. Si otras páginas enlazan a URLs concretas, esas direcciones merecen protegerse con prioridad.
- Metadatos actuales: títulos, descripciones y datos estructurados de cada página relevante.
Esta auditoría lleva una tarde, pero es la diferencia entre migrar con un plan y migrar a ciegas.
El mapa de redirecciones: la parte que no puedes saltarte
Con la lista de URLs antiguas en mano, construye una tabla donde cada URL vieja apunta a su equivalente nuevo. Si una página desaparece porque el contenido ya no existe, redirígela a la página más parecida en temática, no a la portada por sistema: Google penaliza redirigir todo a la home porque no es una continuación real de esa página.
| Situación | Qué hacer |
|---|---|
| La página se mantiene con otro diseño | Redirección 301 de la URL antigua a la nueva, si cambia la dirección |
| El contenido se fusiona con otra página | Redirección 301 a la página que absorbe ese contenido |
| La página deja de tener sentido | Redirección 301 a la categoría o sección más relacionada |
| Cambio de dominio completo | Redirección 301 de cada URL antigua a su equivalente en el dominio nuevo |
Una redirección 301 le dice al navegador y a Google que esa dirección se movió de forma permanente, así que el posicionamiento acumulado se transfiere a la nueva URL. Sin esa redirección, Google simplemente encuentra una página que ya no existe y, con el tiempo, retira esa URL de los resultados.
El día de la migración
El cambio en sí debería ser rápido si el trabajo previo está hecho:
- Publica la web nueva con todas las redirecciones ya activas, no después.
- Comprueba que el sitemap.xml nuevo está generado y accesible.
- Envía el sitemap nuevo en Google Search Console y da de baja el antiguo si cambia la estructura.
- Verifica que las etiquetas canónicas de cada página apuntan a sí mismas en el dominio nuevo.
- Revisa que los certificados SSL y la configuración de HTTPS funcionan sin avisos del navegador.
- Mantén activo el acceso a la propiedad antigua en Search Console durante unas semanas para comparar datos.
Qué medir en las semanas siguientes
Google tarda en volver a rastrear e indexar toda la web, así que una caída temporal de tráfico los primeros días es habitual y no significa que algo haya ido mal. Lo que sí hay que vigilar:
- El informe de cobertura en Search Console, para detectar errores 404 en páginas que deberían tener redirección.
- Las posiciones de las palabras clave principales, comparando con los datos de antes de migrar.
- El tráfico orgánico semana a semana, no día a día: las variaciones diarias no dicen nada por sí solas.
Si a las cuatro o cinco semanas el tráfico no se recupera hacia los niveles anteriores, normalmente hay redirecciones que faltan o páginas nuevas sin los metadatos de las antiguas.
Cuánto cuesta migrar una web sin perder el SEO
El coste depende de cuántas páginas tiene la web actual y de si cambia también el dominio:
| Alcance | Rango de precio en España |
|---|---|
| Auditoría previa y mapa de redirecciones | 150–400 EUR |
| Migración de una web de presentación (pocas páginas) | 300–800 EUR |
| Migración con cambio de dominio y varias decenas de páginas | 800–2.000 EUR |
| Seguimiento posterior (4–6 semanas) | Incluido o 50–150 EUR/mes |
En Fluxer Labs, cuando un rediseño o una migración de dominio forma parte de un proyecto de diseño web en Tenerife, el mapa de redirecciones y la verificación en Search Console van incluidos en el precio cerrado, no como un extra sorpresa a última hora.
Errores que cuestan posicionamiento
- Lanzar la web nueva sin redirecciones y añadirlas "después". Cada día sin redirección es tráfico y posicionamiento que no vuelven solos.
- Redirigir todas las URLs antiguas a la portada. Google lo interpreta como una redirección poco relevante y no transfiere el valor completo.
- Cambiar los títulos y descripciones de páginas que ya funcionaban bien, sin motivo, solo porque la web es nueva.
- Olvidar el sitemap y seguir enviando a Google el de la web antigua.
- No avisar con tiempo a quien gestiona el dominio o el DNS, lo que puede dejar la web caída varias horas durante el cambio.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tráfico se pierde al migrar una web?
Si las redirecciones están bien hechas, lo normal es una fluctuación pequeña y temporal mientras Google vuelve a rastrear la web, no una pérdida permanente. Las caídas grandes y duraderas casi siempre vienen de redirecciones que faltan o de contenido que desapareció sin sustituto.
¿Hace falta avisar a Google antes de migrar?
No puedes "avisar antes", pero sí preparar el terreno: ten el sitemap nuevo listo para enviarlo el mismo día del cambio y mantén acceso a Search Console tanto en la propiedad antigua como en la nueva para comparar datos durante las semanas siguientes.
¿Es diferente migrar con cambio de dominio que sin él?
Sí, es más delicado. Cambiar de dominio obliga a redirigir cada URL a su equivalente en el dominio nuevo y suele tardar algo más en estabilizarse en Google que una migración que mantiene el mismo dominio. Por eso conviene evitar cambiar de dominio si no hay un motivo de negocio real detrás.
Si tienes una migración o un rediseño con cambio de dominio por delante y quieres hacerlo sin perder lo que ya tienes en Google, escríbeme desde el formulario de contacto y reviso contigo el mapa de redirecciones antes de que toques nada.
